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humanización o antropomorfismo

febrero 3, 2023

La humanización en perros, también conocida como antropomorfismo, es un fenómeno cada vez más común en la sociedad actual potenciado por la tecnología de la información y el intercambio de fotos y vídeos. Se trata de la tendencia de atribuir a los perros características humanas o emociones similares a las que experimentamos los seres humanos. Aunque esta práctica puede parecer inofensiva, en realidad puede tener graves consecuencias para el bienestar de los perros.

El antropomorfismo implica una mala comprensión de la naturaleza canina y de cómo funcionan sus comportamientos y emociones, no nos deja ver su esencia. Por ejemplo, muchas personas piensan que los perros pueden sentir enojo, celos o incluso rencor, cuando en realidad estos conceptos no tienen sentido en el mundo canino, tampoco tienen conciencia de si mismos. Además, los perros no piensan o sienten de la misma manera que los seres humanos, por lo que es importante comprender sus necesidades y comportamientos desde una perspectiva canina, en lugar de tratar de interpretarlos a través de un filtro humano.

Además, el antropomorfismo puede llevar a malentendidos en la forma en que se trata a los perros. Por ejemplo, algunas personas pueden tratar a sus perros como si fueran niños pequeños o humanos, lo que puede resultar en una falta de límites claros y una sobreestimulación constante para el perro. Esto puede llevar a problemas de comportamiento, como la ansiedad o la agresividad, y a una calidad de vida reducida para el perro.

El antropomorfismo también puede tener un impacto negativo en la forma en que se entiende y aborda el bienestar animal. Al tratar a los perros como seres humanos, es fácil perder de vista sus necesidades esenciales, como la necesidad de ejercicio físico, la estimulación mental, la socialización con otros perros y el respeto que en ocasiones demandan de su espacio corporal. Si bien es importante brindar a los perros una vida cómoda y segura, es igualmente importante reconocer que sus necesidades son diferentes a las de los seres humanos y abordarlas de manera adecuada.

En resumen, el antropomorfismo o humanización en perros puede tener graves consecuencias para el bienestar de los perros. Es importante comprender que los perros no son seres humanos y que sus comportamientos, emociones y necesidades son diferentes a los nuestros. Al respetar la naturaleza canina y abordar sus necesidades desde una perspectiva correcta encontraremos el equilibrio que necesitamos en la relación del perro con su guía.

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